miércoles 10 de junio de 2009

La transformación de votante a mono


El domingo se produjo un acontecimiento planetario.


No, no es el descubrimiento del eslabón perdido entre las filas “socialistas”. Tampoco que las formas de perder pero ganar son tantas como excusas.


Ninguna de las dos era nueva; aunque, quizás en un afán por superarse día a día el PSOE busque entre orangutanes el próximo nombramiento. Se darán de tortas en UPyD…


Hablo de la alianza de civilizaciones entre el país de la pasta y el de las sevillanas. Podíamos haber optado por el Coliseo, la Capilla Sixtina o la Piedad, pero debido a ese afán tan español por descubrir nuevos horizontes de estupidez hemos elegido la berlusconización de una política ya de por sí corroída.


Si ha sido vergonzoso ver al pseudolíder popular de rodillas ante Camps –lo que tienen los favores es que se devuelven - no podía faltar en la visita al museo de los horrores Felipe González; del que se cuenta tienen junto a Waltt Disney y Alfonso Guerra y sólo sacan en tiempo de elecciones para movilizar a la generación de la transición. La que cambié amnistía por un Borbón, se olvidó de lo inolvidable y aún enfervorece con cuatro gárgaras políticas, que algunos pretenden llamar discurso, del mayor estafador de españa.


¿La respuesta?


La meiosis de los panes y los peces nada comparado con los votos del PP en Valencia y Madrid. Y como colofón, en rueda de prensa un tipo salido de las películas de Pajares y Esteso, Fabra. Gafas de sol, aire chulesco y el respaldo de las urnas.


Pero las elecciones a funcionario europeo han dejado algunas cosas claras. La necesidad de una regeneración política en la izquierda que de vuelva la ilusión, algo radicalmente diferente a los partidos tradicionales; unas, en democracia, más que exigibles listas abiertas; y que si en españa los necios volasen cubrirían el cielo, aunque el problema es que también votan.


Presenciamos una campaña entre trajes y tráfico de influencias; Falcon, enanos y bailarinas; títeres y divas; Camps y Fabra; Zapatero y Berlusconi; Rajoy y Aguirre…

… y nos acostamos con la extrema derecha en Europa y media españa con síndrome de Estocolmo.


Para ellos buena vida y para los ciudadanos…

democracia.






martes 28 de abril de 2009

A todo Cerdo le llega su San Martín


Catorce de abril, sobre las 8 de la mañana. Me despierto entre legañas esperando un ¡Viva la República!, pero me tengo que conformar con el arlequín de la onda media.


Muevo la rueda hacia la izquierda, hacia la derecha; nada, estoy escuchando la COPE. No me lo puedo creer, al parecer el cuervo les está sacando los ojos a los hombres de Rouco.


Cuervos y buitres; aderezado con la psicosis del que se va al INEM. Una dramatis personae digna de Hitchcock, el momento más divertido que he pasado frente a la radio. Escuchar los desesperados y agonizantes intentos de la bestia para mantenerse en las ondas mientras embestía contra todo y contra todos, algo, por otra parte, no muy extraño.


En estos años que ha pasado Frederico en las mañanas se ha permitido el lujo de insultar, humillar y acusar a inmigrantes, víctimas del terrorismo o políticos. Todo ello auspiciado por 32% de contribuyentes que marcan la casilla de la Iglesia y financiaban sus andanzas en los juzgados.






Había convertido las mañanas en un Tomate político en el que sus acólitos y fervientes seguidores se repartían vestidos de hienas la carnaza ya despedazada. ¿Qué escuchará ahora el bastión español de las buenas costumbres? Pobres…


¡A todo cerdo le llega su San Martín!


Aunque no es que a los de la CE les haya dado un repentino ataque de cristianismo, sino que los benditos euros de la publicidad llueven más fuerte desde la frecuencia modulada. Por lo que no han soportado que Espe le diese una licencia en la FM madrileña a la radio fantasma de Losantos y Pedro J. dejando fuera a la santa cadena. Hay que poner la otra mejilla, pero, con Frederico, ya no les quedan.


domingo 5 de abril de 2009

Sin noticias de Dios


El azahar se despierta entre rotas gargantas llorando saetas, antesala de cómo Andalucía flagela y mata a un Dios desprovisto de superpoderes y buscando un lugar en el Olimpo. Un Hércules marxista.


De engominados cofrades expiando sus culpas a golpes de tambor y eco de trompetas, puritanos bastión de las buenas costumbres; fariseos que descubrieron el Condensador de Fluzo.


Como católico, no sabía que el esperpento se representase por estas calles.


Como espectador, el circo siempre me ha gustado y los payasos abundan en la tierra de las sevillanas, chavistas y subvenciones.


Lo que aún no comprendo, sin entrar en aborto sí, aborto no, es como han intentado marcar, no a fuego sino a lazo limpio, a los encapuchados, señalar como parte de la Iglesia este Gran Hermano circense de la pasión.


¿Dónde quedó la Conferencia Episcopal de Tarancón?


Quizás perdida entre la madeja de una España que aún adora trozos de madera esperando, creyendo que Pinocho se convertirá en un niño de verdad.


Tan sólo espero que a esas tribus que adoran becerros, o becerras ,Vírgenes, Moisés les parta las tablas en la cabeza al bajar del monte.


Mientras tanto podríamos hacer un híbrido fallas-Semana santa a propuesta yanqui…





martes 24 de marzo de 2009

Unión Poder y Dedocracia, UPyD


Dime de qué presumes y te diré de qué careces le dijo el refranero a una tal Rosa de España, que no la cantante. Quizás haya tomado nota de aquel caudillo darveriano que gritaba “¡Una, Grande y Libre!” y ni él mismo se lo creía; o del cubano gobierno del pueblo.


El kit de dictador viene por fascículos y con la primera entrega podemos montar nuestro propio partido dedocrático.


La cosa es bien simple.


Para empezar debemos dejar claro de quién es; si nuestro nombre está relacionado con algún color ese será el del partido. Algún que otro intelectual o filósofo nunca viene mal, y si además fuma pipa o debate en un café sobre el ser y la nada le dará a nuestro chiringuito un aire serio y sofisticado. Es como tener una colección de monedas; sí están ahí plastificadas, pero no puedo comprar nada con ellas.


Pero nos queda un algo… la guindilla…


¡Unos estatutos!


He tomado estos como referencia:

"Las coordinadoras del partido no son órganos de representación electivos, es decir, compuestos por representantes elegidos mediante la votación formal de un censo de afiliados, sino órganos colegiados formados por personas voluntarias y con mucha flexibilidad interna. Conviene subrayar que este sistema es tan democrático como uno de carácter electivo formal. En efecto, la creación del partido no se somete a votación de un colectivo difuso, sino que es la decisión unánime de quienes queremos que exista ese partido. Del mismo modo, el desarrollo de la estructura del partido continúa y profundiza esa primera decisión fundacional, sin necesidad de comenzar a votar cargos y órganos representativos que, por otra parte, no hemos definido todavía.


La diferencia entre órganos de gobierno colegiados y representativos estriba en que los primeros no representan formalmente a los miembros de la organización, puesto que no han sido elegidos individual o colectivamente (en forma de una lista cerrada sometida a votación), sino que son el grupo en el que la organización delega la toma de decisiones colectivas, basadas en el Manifiesto-programa y en los Estatutos básicos, y con el encargo expreso de que, siempre que sea posible y conforme a un criterio de eficacia, procuren adoptar decisiones consensuadas a través de un proceso consultivo."



En ellos distinguimos un cierto aroma déspota bañado con una inconmensurable hipocresía. ¿Desde cuándo la dedocracia es tan democrática como la…? ¿Democracia?


¿Nacionalismo?


A medias.


La roja y gualda sí. Es que mola, hay que reconocerlo; con su corona y todo. ¡Sé el King!


Pero a la Ikurriña no le queda bien el rojo con el verde y la catalana tiene demasiadas rayas, preferimos liarnos en la española. Pero que quede claro, esto no es nacionalismo…


¿O sí?


¿O no?


Quién sabe…


Quizás todo sea una estrategia, sí R10 puede que sea un Sapiens. Decir aquello y lo contrario, una dialéctica hegeliana con las elecciones como síntesis, mientras borrachos de poder nos tambaleamos hacia la derecha.